Manuela V. Carmona
Orizaba, Ver., 10 de febrero del 2025.- El uso de dispositivos móviles en niños pequeños puede representar un obstáculo para su desarrollo neurológico, físico y emocional, advirtió Mariela Beatriz Terán Morales, doctora en educación preescolar e investigadora.
Explicó que los menores, desde el nacimiento, necesitan explorar, socializar y establecer vínculos afectivos, pero cuando estas actividades son sustituidas por el uso de pantallas, las conexiones neuronales no se desarrollan de manera adecuada, lo que afecta su crecimiento.
«Los dispositivos móviles a temprana edad definitivamente no son recomendables. Los niños deben incorporarse a la tecnología de manera pensada, controlada y supervisada por los padres», señaló.
Además, indicó que la exposición prolongada a pantallas no solo debilita las conexiones neuronales, sino que también afecta habilidades físicas y motrices, como la vista, la coordinación y la capacidad de realizar actividades propias de su edad, como saltar o correr.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de acceso a contenido inapropiado en plataformas digitales, como YouTube, donde los menores pueden encontrarse con material no apto para su edad.
En cuanto a la edad recomendada para el uso de tecnología, mencionó que los expertos sugieren que sea a partir de los 6 años, con un máximo de una hora al día, pero de forma espaciada. «No se le debe dar el dispositivo y dejarlo una hora completa. Lo ideal es que lo use por periodos cortos, como 10 minutos, con descansos de al menos tres horas», explicó.
También recomendó evitar el uso de dispositivos después de las 6 de la tarde, ya que la luz de las pantallas altera la actividad cerebral, lo que puede provocar problemas de sueño tanto en niños como en adultos. «El cerebro sigue activo después de usar pantallas, lo que dificulta conciliar el sueño y descansar adecuadamente», agregó.
Finalmente, hizo un llamado a los padres para que supervisen y limiten el tiempo frente a las pantallas, promoviendo en su lugar actividades como el juego libre, la exploración y la interacción social, fundamentales para un desarrollo integral.

