* El cultivo de lo frívolo se traduce en incoherencia; una sociedad satisfecha en sus propias apetencias y gustos personales no desea cambios para el bien de todos: Arquidiócesis de Xalapa

Irineo Pérez Melo

Xalapa, Ver., 01 de diciembre de 2024.- La Arquidiócesis de Xalapa consideró que uno de los efectos más graves y generalizados de vivir en una sociedad como la nuestra, que sufre la patología de la abundancia de unos pocos, es la frivolidad o la ligereza al plantear los tantos problemas que nos aquejan como sociedad mexicana y xalapeña.

En el comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, se destaca que esta promoción y cultivo de lo frívolo se traduce en incoherencias fácilmente detectables en los ámbitos de la cultura, la política, la economía, la sociedad y los gobiernos que dirigen nuestra nación y nuestro estado.

“Una sociedad satisfecha en sus propias apetencias y gustos personales no desea un cambio radical para el bien de todos, pues el presente le satisface y le basta; una sociedad satisfecha no ve las injusticias, los sufrimientos y la absurda desigualdad social de cada ciudadano”, señala el documento firmado por Juan Beristain de los Santos.

En el comunicado, se enfatiza que el adviento ha llegado a todos los bautizados, recordando este tiempo espiritual de preparación para la llegada de Jesucristo. Asimismo, destaca que sus palabras no han perdido vigencia: “¡Levántense, alcen la cabeza; anden con cuidado!”, porque aún hay personas que matan la esperanza y embotan sus vidas de diversas maneras, viviendo cada día bajo la divisa romana: “Comamos y bebamos, que mañana moriremos”.

Por ello, se invita a andar con cuidado en la vida, ya que se puede caer fácilmente en la actitud de embotar la existencia, teniendo como máximo ideal la satisfacción de las apetencias y el disfrute propio, lo que, a su vez, da muerte a la esperanza, según se lee en el comunicado.

El mensaje va más allá al señalar que una sociedad satisfecha considera el mundo en que vive como el único cielo que desea preservar a toda costa. Este tipo de sociedad, advierte, puede permitirse el lujo de no esperar nada mejor.

“En este inicio de adviento para todos, abramos el corazón a la esperanza en Jesucristo, vivamos vigilantes, despertemos de la frivolidad y asumamos una igualdad social, económica y espiritual para todos, sin privilegiar a nadie, pero tampoco excluyendo a nadie”, concluye el comunicado.