* Se oficiaron misas de cuerpo presente y posteriormente fueron sepultados en diferentes panteones de la ciudad

 

Enrique Burgos

Coatzacoalcos, Ver., 15 de julio del 2024.- En medio de lágrimas y muestras de cariño, despidieron a los jóvenes que perdieron la vida el sábado por la noche cuando una camioneta blindada se fue al río Calzadas en la colonia Elvira Ochoa de Coatzacoalcos.

En la catedral de San José se ofició una misa de cuerpo presente en honor a Mayra Reyes Sánchez. Allí, familiares y amigos la despidieron en una homilía encabezada por el Obispo de la Diócesis, Rutilo Muñoz Zamora.

“Lo mismo a los demás jóvenes que los consuele y fortalezca el poder de Dios y entender este acontecimiento, siempre nos preguntamos por qué, pero generalmente la respuesta está en el para qué. Todos quisiéramos vivir muchos años y que sea una muerte tranquila; ojalá así sea para muchos, pero a veces se dan este tipo de accidentes. Sin embargo, esto sigue siendo la respuesta de que tiene un sentido. Muchas veces ayuda en renovar y aceptar la confianza en Dios, aceptar todo esto sin revelarse, con la confianza plena de que estos jóvenes, como Mayra Reyes, vivieron intensamente como creyentes. Fue una niña y una joven muy comprometida con la vida cristiana”, refirió monseñor.

Sus familiares ocuparon la primera fila en la iglesia, pero en las siguientes se concentraron amigos y seres queridos, quienes los abrazaron ante el dolor que vivieron por la muerte de Mayra.

“La verdad, tenía esperanza de que no era nada, hasta que comencé a ver todo esto. Estoy destrozada, pero la llevo en mi alma y en mi corazón como la niña más linda del mundo”, refirió Lucy, amiga de Mayra.

Mayrita, así es como conocían a la joven que estudiaba relaciones internacionales en Puebla.

“Era una niña muy feliz, todos siempre la queríamos mucho, era la más chiquita de todos nuestros primos, siempre la quisimos, siempre la cuidamos, siempre la vamos a recordar como una niña muy feliz y amada”, comentó Liliana, prima de Mayra.

Luego de la misa, los restos de Mayra fueron trasladados al panteón Colinas de la Paz, donde se le dio cristiana sepultura.

Sobre el resto de los jóvenes se supo que también se oficiaron misas y fueron sepultados en diferentes panteones de la ciudad.