* Señaló que los padres ya no están transmitiendo a las nuevas generaciones la cultura de la lengua materna

 

Manuela V. Carmona/ corresponsal en Orizaba y municipios de las Altas Montañas

Astacinga, Ver., 18 de marzo del 2024.- Ante el temor de que sean víctimas de bullying y discriminación, los jóvenes padres ya no están transmitiendo a las nuevas generaciones la cultura de la lengua materna, lo que está generando que al menos el 50 por ciento de la población del municipio de Astacinga ya no hable náhuatl, lamentó Ana Esther Tecpil Acahua, directora de Lengua Materna en este municipio.

De acuerdo con la maestra de esta lengua, únicamente son los adultos mayores quienes utilizan esta lengua como su medio principal de comunicación, mientras que los jóvenes aún la hablan, sin embargo, los niños ya no, y de esto se puede dar fe cuando acuden a las escuelas y se les instruye en la lengua materna y los menores ya no entienden nada.

“La verdad casi ya no se habla mucho, por lo mismo de que hay padres jóvenes o las nuevas generaciones. Antes nuestros antepasados hablaban mucho la lengua materna, pero ahora lo que nosotros queremos es enfocarnos más en recuperar esta área, porque a los jóvenes ya no les gusta hablar, siento que como que les da pena”.

Agregó que al salir los jóvenes, en algunas escuelas de la ciudad son víctimas de burlas por hablar en su lengua de origen. “Yo diría que esa discriminación se perdería si ellos también tuvieran el valor de seguir hablándolo. No importa si los discriminan o no, entonces sería como tener ese mismo valor de que no se pierda nuestra lengua. Los padres de familia les tienen que inculcar, luego les aplicamos dinámicas y algunos niños se quedan quietos porque no entienden el idioma por la misma razón de que no les enseñan en casa”.

Finalmente, consideró que a los adultos jóvenes les da pena hablar el náhuatl, posiblemente porque sufrieron bullying o discriminación, además muchos ya tienen otra mentalidad. «Muchos, yo siento, como que les da pena hablarlo, entonces la presidente quiere que nos enfoquemos más en la lengua, que no se pierda su uso en el municipio. Como el 50 por ciento de la población ya no lo habla, incluyendo a los jóvenes y los niños».