* Señalaron que tras perder contacto con ellos interpusieron la denuncia ante la Fiscalía de Playa Linda y les pidieron revisar las cámaras, cosa que hasta el momento no ha sucedido

* Mencionaron temer por sus vidas, pues viven bajo constantes amenazas del terrateniente al que identificaron como Nelson “N”, el cual pretende despojarlos de los terrenos

 

Sergio Aldazaba

Veracruz, Ver., 21 de febrero del 2024.- Un grupo de familiares y compañeros de los cinco campesinos originarios de Actopan que desaparecieron en la ciudad de Veracruz al acudir ante la Fiscalía a una audiencia, piden la intervención del Gobernador.

A las afueras del Juzgado de Control, los agraviados hicieron un llamado las autoridades para esclarecer el caso y que los cinco puedan regresar sanos y salvos a sus hogares, pues hasta ahora no les han dado avance alguno.

Se trata de Lorenzo Ortiz Báez, José Juan Montiel Cervantes, David Hernández Aguilar, Jesús Cervantes Grajales y Rafael Montiel Cervantes, todos ellos compañeros ejidatarios de la localidad de Santa Rosa.

Señalaron que luego de manifestar sus desapariciones, interpusieron la denuncia ante la representación social y les pidieron revisar las cámaras del recinto donde se presentaron, pero no les han mostrado imagen alguna.

Peor aún, todos ellos habían sido citados a la Fiscalía de Playa Linda para declarar en torno al caso de despojo por el que fueron acusados en sus propias tierras el pasado 15 de febrero a las 11 de la mañana.

Para la segunda cita de las 3 de la tarde ya nunca más se presentaron, pues señalaron que desde aproximadamente a esa hora ya nunca se volvieron a comunicar y ahora temen que tengan un trágico destino.

Informaron que la situación en la localidad de Santa Rosa se ha vuelto insostenible, pues uno de ellos, el señor Rafael ya había sido víctima de una brutal golpiza a manos de un terrateniente y sus gatilleros.

No solo eso, sino que en diciembre del año pasado otro de sus 48 compañeros ejidatarios fue asesinado a balazos por defender sus tierras y hasta la fecha ninguno de los responsables ha sido detenido.

Las familias de dicha congregación temen por sus vidas, pues viven bajo constantes amenazas del terrateniente al que identificaron como Nelson “N”, el cual pretende despojarlos de los terrenos en los que siembran para sobrevivir.