* Es necesario para movilizar el ganado y sólo se tramita a principios de año

Manuela V. Carmona 

Orizaba, Ver., 28 de enero de 2024.- Debido a que no hay una regulación oficial en el mercado del “aretado” del ganado, la entrega de este insumo se realiza una vez por año, lo que de alguna manera genera conflicto a los productores de la región, pues este es un requisito obligatorio para la compraventa y movilización de ganado, informó el presidente de la Asociación Ganadera Local de Orizaba Julio Palafox Lezama.

Sobre este tema, explicó que a principios de año se hace la solicitud a una empresa particular, de cuantos aretes se utilizarán para marcar a los animales, sin embargo, esto no se realiza nuevamente hasta el siguiente año lo que dificulta la movilidad de las reses que no sean marcadas. 

Sobre la entrega del arete, detalló que la empresa gestiona estos insumos a través del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (Siniiga) y los entrega a los ganaderos, quienes se encargan de los gastos de colocación. “Cada año nosotros vamos a Siniiga, ahí compramos los aretes y aretamos pero por cuenta de nosotros, nosotros pagamos todo eso y el gobierno no nos da ningún beneficio”.

 Agregó que aún y cuando tienen un censo de cuántos aretes solicitarán cada año, si durante los meses posteriores llegan a nacer nuevo ganado, es imposible volver a comprar el arete para su registro y deben esperar hasta el siguiente año para comercializarlo. 

Finalmente solicitó el apoyo de las autoridades para que este implemento se les pueda otorgar y con ello puedan movilizar o vender el ganado y así evitar pérdidas económicas.

Es de mencionar que debido a que a nivel estatal diversas organizaciones ganaderas habían reportado problemas con el “aretado” el Gobierno del Estado, informó en diciembre pasado la creación a través de Oscar Javier Fernández Morales, titular de la Oficina de Representación estatal de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la integración de un comité para la regulación oficial en el mercado del aretado del ganado y garantizar que los animales puedan ser trasladados sin riesgo de la posible comisión de delito o que porten enfermedades.