• Versiones no oficiales indicaban que podría haber sido víctima de un atropello por parte de un taxista

Eduardo Guevara

 

Veracruz, Ver., 17 de diciembre del 2023.- La madrugada de este domingo, el ritmo habitual de la colonia centro en Veracruz se vio interrumpido por la presencia de un hombre de entre 25 y 35 años, cuya identidad permanece desconocida, tras perder la vida en circunstancias aún sin esclarecer.

Los primeros informes surgieron cuando automovilistas, sorprendidos por la escena, alertaron a las autoridades a través del número de emergencia 911.

En la calle Xalapa, entre las transitadas avenidas Salvador Díaz Mirón y Miguel Alemán, se encontraba el cuerpo sin vida de un hombre, boca arriba y con señales de heridas en la cabeza.

Paramédicos de la Cruz Roja y agentes de la Policía Estatal acudieron al sitio para brindar ayuda.

Mientras los servicios médicos evaluaban al agraviado, los elementos policiales aseguraban la zona para evitar complicaciones y garantizar la integridad de los presentes.

La confirmación de la fatalidad llevó a la clausura temporal de la circulación en el área, marcada por cinta amarilla. Simultáneamente, se solicitó la intervención de detectives de la Fiscalía Regional para llevar a cabo las investigaciones correspondientes.

Minutos después, miembros de la Policía Ministerial y Servicios Periciales se presentaron en el sitio, donde las pesquisas iniciales se centraron en abrir una carpeta de investigación para esclarecer las circunstancias del deceso del individuo, quien, según los primeros indicios, podría haber sido una persona en situación de calle.

Versiones no confirmadas indicaban que el hombre podría haber sido víctima de un atropello por parte de un taxista, quien, según algunos testimonios, abandonó la escena sin ser identificado.

El cuerpo sin vida fue levantado por los peritos criminalistas y trasladado al anfiteatro, donde se llevaron a cabo los protocolos legales y la necrocirugía para determinar las causas exactas de la muerte.

La incógnita sobre la identidad del fallecido persiste, a la espera de que algún familiar o conocido se presente para su reconocimiento oficial.