En la calle de Azcárate, vivía hace muchos años una joven muy famosa por su belleza. Anita, la muchacha, tenía infinidad de pretendientes, entre ellos, un hombre maduro, rico y elegante. Como ella no le correspondía, el enamorado, herido en su orgullo, la amenazó diciéndole que si no se casaba con él, no lo haría con nadie, y juró que además se vengaría.

Al cabo de un mes, Anita, quien solo contaba con 17 años, empezó a perder el apetito y el ánimo de vivir hasta que cayó en cama, sin que nadie supiera por qué. Aunque la visitaron varios médicos, parecía no tener salvación. Sus acongojados padres fueron a pedirle a doña Clara, una curandera, que fuera a ver si podía hacer algo por su hija, pues ya llevaba más de un año enferma.

Cuando doña Clara fue a la casa de Anita, esta se encontraba tan pálida que se veía transparente. Al tocarle el brazo, doña Clara sintió un gran dolor, como el producido por una descarga eléctrica, que la dejó totalmente acalambrada.

Transcurridos dos días, la joven comenzó a recuperarse y aprobar alimentos, dando su rostro otra vez señales de vida. Mientras tanto se supo que el pretendiente se enfermó de gravedad y falleció.

Historias, cuentos y leyendas de Xalapa/Autor: Alberto Espejo