Mientras se asegura que uno de los propósitos del Instituto Nacional Electoral (INE) es construir prácticas innovadoras que ayuden a tener una operación confiable, pero menos costosa, del órgano electoral, nos dicen que hay reportes de que esto va en sentido opuesto. Nos señalan que exfuncionarios de la Fiscalía Especializada en la Atención a Delitos Electorales (Fepade), con vínculos de alto nivel en las pasadas administraciones electorales y en parte del nuevo Consejo General del INE, sirven a funcionarios del más alto nivel en este organismo ubicados en áreas en donde existen intereses millonarios por las compras que ha hecho desde hace años, y sigue haciendo el INE. El ente fiscalizador del propio instituto, nos comentan, debería poner atención a estas negociaciones. Veremos qué hace esta nueva administración del instituto ante este caso que es conocido al interior del órgano electoral.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.