Nos cuentan que no fue iniciativa de Karla Quintana renunciar a la Comisión Nacional de Búsqueda, sino que en el gobierno federal había resistencias a la elaboración de un censo nacional de desaparecidos, por los números que podría revelar. Según colectivos de madres buscadoras, había sectores en el gabinete de Seguridad que preferían que siguiera estancado el esfuerzo por contar con precisión a las víctimas de desaparición en el país. Tampoco es que doña Karla fuera muy querida entre los familiares de desaparecidos, pues fue reacia a recibirlos y poco cambió la situación de desamparo de las buscadoras durante su gestión.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.