Y fue el gobierno de Chihuahua, a cargo de Maru Campos, el que logró que las autoridades de Estados Unidos aceptaran aplicar el principio de excepción en el caso del exgobernador César Duarte, con lo cual a este último se le ha abierto un segundo proceso penal, en este caso por el delito de peculado por 120 millones de pesos. El hecho ya derivó, informó ayer la mandataria en un mensaje, en que se hiciera efectiva una nueva orden de aprehensión contra el exgobernador actualmente procesado por otro peculado por 96 millones de pesos. La acción de Campos, nos hacen ver, echa por tierra los intentos de vincularla con Duarte, y no sólo eso, sino que le abren paso para que, como lo dijo ayer ella misma, “en los casos de funcionarios de los que se sospeche que actuaron en contra de los intereses de los chihuahuenses: ¡ni perdón ni olvido! ¿Quién sigue? Uff.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.