Un percance dentro de una carnicería en Ciudad Obregón, Sonora, en el que un hombre fue expulsado del local por Alma, una de las gerentes del mismo, derivó en que el sujeto regresara armado con una pistola y la matara de tres disparos. La acción, por supuesto, ha sacudido a la opinión pública no sólo en esa entidad, sino en todo el país. El agresor ya fue reconocido y detenido y el gobierno estatal a cargo de Alfonso Durazo se apuró a expresar condolencias a familiares y amigos y a pedir que se aplique “todo el peso de la ley” al sujeto de 71 años. El caso, sin embargo, ha hecho que muchos volteen a ver la incidencia del delito de feminicidio en la entidad, porque resulta que Sonora está entre las diez peores en esa materia. Ocupa el séptimo lugar a nivel nacional y tuvo un claro repunte entre mayo y junio.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.