El derecho pataleo es sagrado. Ha demostrado su utilidad por décadas. La idea es que un político inconforme despotrique un rato frente a cámaras y micrófonos. Se desahogue, pues.

Y claro después de un par de días se calma, o lo calman, y se le puede dar vuelta a la página. ¿Eso pasará con el PRD y sus dos aspirantes presidenciales malogrados?

Es lo mejor para todos. Si la alianza se rompe al final del día los inconformes le estarán haciendo un favor al oficialismo que los aborrece y que tiene para ellos, calentándose en el horno, averiguaciones previas.

Dice la dirigencia del PRD que harán una pausa para consultar con sus militantes qué hacer. No es descabellado, además la consulta puede servir para conocer cuántos militantes le quedan.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.