Falleció ayer el empresario Alejandro Martí, quien en los sexenios de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña fuera voz relevante de las víctimas de la inseguridad en nuestro país. “Si no pueden, renuncien”, frase compuesta por apenas cuatro palabras y pronunciada por él en una reunión del Consejo de Seguridad en Palacio Nacional, se convirtió en una expresión que hicieron suya miles y miles de ciudadanos que perdieron familiares, amigos o patrimonio a manos de criminales. El propio Martí llevaba a cuestas el dolor de que secuestradores le arrebataran la vida a su hijo. Sin agregarle descalificación alguna, el dicho de quien después se volvió activista fue un duro reclamo a las autoridades incapaces de dar resultados ante el flagelo del delito y la violencia. A quienes dirigió sus palabras aquella noche, por cierto, ni pudieron ni renunciaron. | Se lee en “Rozones” de La Razón.
Ni pudieron ni renunciaron

