Basta con jalar una hebra, nos dicen, para encontrar nuevos datos relacionados con ese entramado de corrupción que la Fiscalía de la Ciudad de México ha dado en llamar Cártel Inmobiliario. Además del posible daño al erario por la simulación de pagos en que aparentemente incurrieron varios funcionarios de la ahora alcaldía Benito Juárez, hay decenas de daños colaterales, traducidos en afectaciones a viviendas particulares debido a las irregularidades con que fueron construidos edificios de departamentos en diversas colonias. El modus operandi del que ha dado cuenta la Fiscalía se aplicó durante años en los cuales los hilos de la entonces delegación los manejó el actual coordinador del PAN en San Lázaro, Jorge Romero. La indagatoria está en marcha. El MP continúa recabando evidencias. Pronto habría revelaciones con nuevos jugadores que en este momento lo que menos les gustaría es aparecer en este cochinero. Atentos.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.