Preocupante, el diagnóstico de los especialistas sobre el estado de salud de los canales de Xochimilco contaminados por basura, hidrocarburo y por las descargas clandestinas de aguas residuales, producto de los asentamientos irregulares. Mucho sobre esto tendría que decir el alcalde José Carlos Acosta, pues la permisividad que ha mostrado hacia la operación de “chelerías” en los embarcaderos y la falta de prevención sobre conductas nocivas, poco ayudan a la preservación de la ecología. Tampoco ayudó, sino todo lo contrario, su ocurrencia de “liberar” 200 ajolotes el 16 de febrero del 2022 en un cuerpo de agua que tenía elevados niveles de contaminación y saturado de carpas y tilapias, depredadores de los ajolotes. Por cierto, nos recuerdan, Acosta nunca fue sancionado por ese acto demagógico que dañó a una especie endémica en peligro de extinción. Así las cosas. | Se lee en “Rozones” de La Razón.
Xochimilco agoniza

Traditional Xochimilco landscape in southern mexico city
