Nos cuentan que, si había tensiones internas en Movimiento Ciudadano por el rechazo del partido a una alianza opositora, la posición pública que fijó el líder nacional Dante Delgado frente a ese debate generó mucha preocupación en las filas naranjas. Nos recuerdan que don Dante hizo una especie de “autodestape” como aspirante presidencial, con lo que la inconformidad ya no sólo es del llamado Grupo Jalisco de Enrique Alfaro, sino que en varios estados y entre liderazgos de la Ciudad de México se prendieron alertas. Si de entrada no era muy popular la estrategia aislacionista, el anuncio de la posible postulación complicó más las cosas. No falta quien pida a los emecistas recordar el desastre panista de 2018, cuando Ricardo Anaya, siendo dirigente nacional del partido, se lanzó como candidato presidencial. No se vale ser quien reparte la baraja y guardarse los ases en la manga, dicen. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.
Reparte la baraja y guardarse los ases

