El anuncio de que la Diócesis de Cuernavaca realizará este sábado una nueva caminata por la paz generó inquietud entre círculos políticos afines al gobernador Cuauhtémoc Blanco. Ellos piensan que la jerarquía los quiere golpear políticamente ante el inminente inicio del proceso electoral.

Pero las cifras ahí están. Los índices de violencia en Morelos no se reducen. La gente se desespera ante la falta de resultados, lo que crea un campo fértil para cualquier acusación de encubrimiento o complicidad.

El obispo Castro dijo que los fieles caminarán de la iglesia de Tlaltenango a la catedral de Cuernavaca. En el camino se detendrán frente a casas y negocios que han sido víctimas de la inseguridad, lo que añadirá un toque dramático al recorrido.

Las relaciones entre la jerarquía católica y el gobierno de Blanco no han sido sencillas, entre otras razones porque el ex futbolista llegó al poder arropado por el PES, el partido de los pastores evangélicos.

La herencia de Blanco será un estado dividido y peligroso.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.