Nos cuentan que el titular del extinto Insabi, Juan Antonio Ferrer, ahora se desempeña como subsecretario de Integración y Desarrollo en la Secretaría de Salud, desde el 1 de junio, cuando ni siquiera ha rendido cuentas ante el Congreso de los tres años que tardó en llevar a la ruina al instituto que quiso llenar los zapatos del Seguro Popular, y los miles de millones de pesos que se gastaron en ese proyecto fallido. Nos cuentan que el paquetote de que el IMSS cargue con el muertito del Insabi le cayó al director Zoé Robledo, pero como ya se va a buscar la candidatura al gobierno de Chiapas, habrá que esperar para ver quién se gana la rifa del tigre. Los que queda claro es que don Juan Antonio, quien pasó de secretario a subsecretario, parece estar exento de la rendición de cuentas, cae parado y tiene varias vidas.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.