Vaya puntada la del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al incitar a productores a “tomar” empresas para que dejen de protestar en el Aeropuerto Internacional de Culiacán. Ésa es la grandiosa solución que el mandatario de Morena encontró ante la grave crisis que ha llevado a la cancelación de 84 vuelos y que ha afectado a por lo menos 10 mil personas. Eso, sin contar las pérdidas económicas de quienes tienen negocios dentro o cerca de la terminal aérea, los cuales llevan más de un día sin poder abrir. ¿Qué hará Rocha si los manifestantes le toman la palabra e invaden empresas? Ni modo que los desaloje, si él los invitó a violar la ley. Urge, nos dicen, que alguien le recuerde a Rocha que la función de las autoridades es promover y hacer respetar el Estado de derecho, no lo contrario. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.