Pocos minutos después de los Tigres de la Universidad de Nuevo León levantaron el trofeo de campeones del Torneo de Clausura 2023 se desató la grilla.

El gobernador de Nuevo León, Samuel García, fanático de los Tigres, con el privilegio de pisar la cancha y abrazar a los triunfadores, se lanzó contra los integrantes del Congreso de Nuevo León, con los que trae pleito desde el inicio de su administración.

Resulta que García quiere ayudar a Tigres a construir un nuevo estadio, pero como en el presupuesto del gobierno no hay un rubro para este propósito, se habló de lanzar a la fanática de la U de NL a cercar el Congreso para torcerles el brazo a los legisladores para que aflojen la lana.

Es un jaloneo meramente político, una patada no sancionada, porque Tigres no es propiedad de la Universidad estatal, sino de la multinacional Cemex, que el año pasado tuvo ventas por casi de 15 mil 600 millones de dólares, de modo que si quiere edificar un estadio, lo construye y ya.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.