Nos cuentan que, al parecer el presidente del Senado, el morenista Alejandro Armenta vio su vida amenazada luego de recibir un “terrorífico” mensaje de WhatsApp, que alguien que dijo ser la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Norma Lucía Piña, le mandó. “¿Usted puede ver a los ojos a sus hijos o hijas después de lo que dice?”, decía el “intimidante” mensaje. La preocupación por su integridad fue tal, que decidió denunciar el hecho ante la tribuna de la Comisión Permanente para que quedara constancia del riesgo que está corriendo por cumplir con su misión de servir a la patria. Quizá nadie le recomendó al senador que, en todo caso, más que la denuncia en la tribuna legislativa hubiese sido más útil —aunque quizá menos espectacular— que denunciara ante las autoridades para que ellas pudieran determinar si en verdad es la ministra la autora del mensaje. Nos dicen que ojalá a don Alejandro nunca le lancen amenazas de juicio político o lo rosticen a diario en la mañanera o quemen una figura suya hecha de papel a las afueras del Senado y le hagan un plantón desde del cual le griten improperios día y noche, pues del susto le podría dar un váguido.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.