Nos cuentan que Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados siguen retrasando la rendición de cuentas y la transparencia del gobierno federal. Es el caso del director del IMSS, Zoé Robledo, quien no ha comparecido desde el año pasado, y ahora, en su lugar, solo llamarán al encargado del IMSS-Bienestar, para explicar el plan echado a andar por Robledo. Nos hacen ver que algo raro sucede, pues si el IMSS está tan bien como se presume, si hay un abasto de medicamentos cercano a 100 por ciento, y si el servicio que brinda el instituto está a solo unos meses de ser igual, o quizá mejor, que el que existe en Dinamarca —el tercero mejor del mundo— a qué le temen los diputados oficialistas. Nos dicen que, al contrario, ellos deberían ser los promotores de que don Zoé acuda al palacio legislativo de San Lázaro para que reciba un reconocimiento por su labor y por la transformación del IMSS. | Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.
A qué le temen

