Desde su compra, hasta su venta, el avión presidencial TP-01 “José María Morelos y Pavón” estuvo a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional. Sin embargo, esta dependencia asegura desconocer cuál es la falla que tenía la lujosa aeronave y que hizo que disminuyera su valor comercial, como lo informó públicamente el presidente Andrés Manuel López Obrador. Nos detallan que en respuesta a una solicitud de transparencia, el Ejército respondió que no tenía esa información, y pasó a echarle la bolita a otra dependencia. Aconsejó al ciudadano solicitante que mejor le pregunte a Banobras. Nos hacen ver que el ping-pong en materia de opacidad vive sus momentos estelares, mientras que el órgano garante de la transparencia, ante el cual los ciudadanos tienen el derecho de acudir para exigir conocer este tipo de información, el Instituto Nacional de Transparencia, se encuentra sin poder sesionar por la oposición de los legisladores oficialistas a nombrar a los consejeros que hacen falta para que este órgano tenga el quórum legal.   |   Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.