¿Quién se hacer cargo del fracaso del Insabi? Hay preguntas torales que no pueden quedar sin responder: ¿Cuántas vidas se perdieron por no recibir adecuados tratamientos médicos? ¿Cuánto dinero se malgastó? ¿Quién asumirá las consecuencias del fallido proyecto?
Una vez que el Insabi quede bajo tierra la idea es que las eventuales pruebas de malos manejos también se entierren. Nadie sabe, nadie supo. Por decisiones así, se entiende la obsesión del gobierno por terminar con las instituciones encargadas de la transparencia. Mientras más opacidad, mejor. | Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.

