* Incendios forestales y aserraderos están terminando con el bosque de esta zona

Manuela V. Carmona

Nogales, Ver., 27 de abril de 2023.- En busca de reforestar las zonas que han sido dañadas por los incendios y la tala de árboles, en la zona que comprenden tres comunidades del Nogales y que forman parte del Cañón del Río Blanco, se sembrarán al menos 8 mil 500 plantas de pino pátula, jornada en la que participarán feligreses de la iglesia católica e integrantes del Club Rotario Valle de Orizaba, informó la representante de la Fundación Salvatierra, Teresa Salvatierra.

En su visita a la Parroquia San Isidro Labrador, expuso que dentro del programa “Un millón de árboles” que se pretende llevar a los estados del centro del país, se determinó donar a esta zona dicha cantidad de pinos que son una especie maderable los cuales serán vigilados durante tres años para que cumplan con el objetivo y se genera sustentabilidad.

“Cuando se planta un árbol, no sólo nos sumamos a tener oxígeno, sino a mejorar las condiciones del aire, estamos evitando la erosión del suelo, estamos sumando a tener tierra fértil, conservando la humedad, estamos manteniendo los ríos limpios, llevando agua a los mantos acuíferos; parece algo sencillo, pero nuestros números duros en deforestación en el país son tremendos. El compromiso de plantar es generar y procurar la sustentabilidad. Cuando nos comprometemos a la supervivencia de la especie y a cuidarla durante los siguientes tres años, es para que el arbolito esté feliz y cachetón; no queremos plantar un árbol que no va a vivir, queremos asegurar la continuidad de este proyecto”.

Por su parte el párroco de San Isidro Labrador, Marcos Palacios Cárdenas, destacó la importancia de la reforestación en las comunidades de El Nicho, Chicahuaxtla y Palo Verde pues reconoció que en la zona existen varios aserraderos que han ido acabando con los árboles de la zona, por lo cual se determinó sembrar esta especie endémica y maderable para que en futuro la gente se pueda seguir beneficiando y hacer una cadena de renovación de las plantas de la zona.

“Me da mucha pena, pero esta parroquia tiene muchos aserraderos. Yo sé que son personas que viven de eso, sé que es su trabajo lo digo con mucho respeto, pero también sé que cuando siembras un árbol, vemos que va creciendo y, de momento escuchas una motosierra que ya lo está tirando, es triste. No entiendo por qué no nos hemos tomado esta tarea de reforestar, en serio”.

Por ello dijo que las personas deben tomar conciencia de, así como se quejan de la falta de agua, deben preocuparse y quejarse por la falta de árboles.

De igual forma expuso que los papás de los niños que harán su Primera Comunión en diciembre próximo en esa parroquia, se les tomará como asistencia a pláticas el que vayan a sembrar un árbol. “Porque a las pláticas se vienen a dormir y no aprenden nada, mejor que siembren un árbol porque ese servirá para que después su hijo tenga agua”.