Es como un monstruo de mil cabezas. Se expresa de múltiples formas, todas ellas escalofriantes. Si alguien pensó que después de la tragedia de la estación migratoria de Ciudad Juárez vendría un periodo de calma, se equivocó.

En un operativo para rescatar a un supuesto grupo de turistas, se logró recuperar a más de 100 migrantes que estaban retenidos en el municipio de Matehuala, en San Luis Potosí. Quedó al descubierto una ruta de traslado y un modus operandi, con empresas para mover turistas entregando los migrantes al crimen organizado. Todo mal.

¿Cuánto tiempo ha venido ocurriendo? ¿Cómo es que las autoridades y sus cacareados centros de inteligencia no tenían ni idea? ¿Los delincuentes compartieron sus ganancias con las autoridades?

Lo dramático es que los directivos reales y formales del Instituto Nacional de Migración están agazapadas, no asumen su responsabilidad, no dan explicaciones, rehúyen a la prensa.

México es cada vez más peligroso para los migrantes y la única propuesta sobre la mesa es cambiarle de nombre al INM, ni la burla perdonan.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.