La lentitud en la investigación sobre la desaparición y muerte de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa ha dejado a sus padres y a la sociedad mexicana en un estado de frustración y descontento. A un año de la tragedia, las autoridades de Nuevo León parecen haber caído en un sopor burocrático, incapaces de avanzar en el caso. Las promesas de justicia se desvanecen, dejando un amargo sabor de impunidad. Mientras tanto, la familia Escobar Bazaldúa espera con ansias que la justicia prevalezca, aunque la sombra de la inacción sigue cerniéndose sobre el caso. El gobernador Samuel García ganaría muchos puntos si dedicara un esfuerzo extra para cerrar este caso con la dignidad que la memoria de Debanhi merece. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.
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