Con la novedad de que los dimes y diretes que se originaron entre México y legisladores estadounidenses, por el tráfico de fentanilo, ya escalaron. Y con ello el asunto se agrega a una larga lista de temas que provocan fricciones entre el vecino del norte y China. El propio Presidente López Obrador, nos comentan, había focalizado en un principio el origen del mismo a los dichos que legisladores, sobre todo republicanos, hacen al calor de las campañas electorales. Pero la respuesta a una carta que el mandatario mexicano envió a su homólogo Xi Jinping, para pedirle apoyo para atender el problema de esa droga adictiva, elevó el tono de la discusión en torno a quién tiene mayor o menor responsabilidad en la disponibilidad de la misma. China no desaprovechó la misiva para lanzar un dardo a EU y EU para revirarle. | Se lee en “Rozones” de La Razón.
Cartas, respuestas y choques

