Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, parece estar atrapado en un laberinto de violencia. Con el asesinato de dos policías de investigación y una batalla campal de 90 minutos entre fuerzas del orden y pistoleros, las familias de Morelia y Tarímbaro vivieron una pesadilla. La Fiscalía estatal confirmó que los agentes realizaban labores propias de su función cuando fueron atacados, desencadenando una persecución que involucró a guardias nacionales y estatales en un esfuerzo desesperado por auxiliar a los compañeros caídos. ¿Cuándo encontrarán la salida las autoridades?, no es justo que los ciudadanos vivan en medio del temor y la incertidumbre. Al llegar al poder, Ramírez Bedolla prometió soluciones. ¿Dónde están?   |  Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.