El asesinato de la joven Debanhi Escobar sacudió a la opinión pública. Un año después el panorama es desolador.

Los criminales siguen libres. Sobre la investigación ha caído una inmensa avalancha de lodo. Cada día las respuestas se alejan.

Las autoridades de procuración de Justicia de Nuevo León se enredaron con su propia lengua y el fiscal tuvo que ser removido de su cargo. La ayuda de las autoridades federales no ha logrado sacar la indagatoria del callejón sin salida.

Es particularmente desalentador que a pesar de su colosal impacto mediático y del costo político que tuvo, el feminicidio sigua impune.

La impunidad es el acicate para que los ataques se repitan porque los agresores tienen muchas posibilidades de salirse con la suya. Dos empleadas del motel Nueva Castilla donde se encontró el cuerpo, están detenidas pero el caso no avanza.

La impunidad gana otra partida.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.