Áser Oropeza Lara

Papantla, Ver., 25 de marzo del 2023.- La escuela de Niños Voladores, en Ojital Viejo, preserva las tradiciones de la población Totonoca, por lo que cerca de 65 niños y niñas que van desde los 6 años y hasta los 17 años participan en el aprendizaje de su cultura.

De acuerdo con Adolfo San Martín García, maestro volador y coordinador de la Escuela de Niños Voladores de Ojital Viejo, dijo que no hay un mínimo o máximo de tiempo desde que ingresa a la escuela de Niños Voladores para llegar al punto de lanzarse desde el Palo Volador, ya que hay algunos que nacen con ese “don” y desde el tercer ensayo ya toman la decisión de volar.

“No hay límite, hay niños que a los tres, cuatro ensayos ya pueden volar y hay niños que pueden pasar dos o tres años y no pueden”.

El palo desde donde los infantes se avientan mide 15 metros de altura, mientras que un palo volador llega a tener 30 metros.

Asimismo, dijo que en la escuela de Niños Voladores aceptan a niños, niñas, jóvenes y señoritas quienes tienen el deseo y el don de preservar su cultura.

“Ya viene con el don y a través de los ensayos uno le va mejorando sus capacidades, le va diciendo qué es lo que tiene que hacer y qué es lo que no tiene que hacer para poder volar y hacer lo que a él le gusta”.

En cuanto a los padres de los menores, dijo que a algunos les puede dar miedo que su hijo o hija cruce los aires, de cabeza, amarrado de una cuerda, pero si es el gusto del menor, lo apoyan.

Además del palo volador, los pequeños danzantes también usan la cruceta de huahuas, una cruz en la que un danzante se coloca en cada punta para girar como rehilete.

Mencionó que es una escuela gratuita “más o menos pagado” por el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del estado, por lo que la cantidad de niños inscritos varía ya que “hay años que baja y hay años que sube” y en el momento de la pandemia del Covid-19 no hubo ensayos hasta después de dos años.