Que ni 48 horas duró la expresión del Departamento de Estado de EU sobre los riesgos de la democracia mexicana por el plan B de reforma electoral, pues después de que el propio Andrés Manuel López Obrador respondió que “es ridícula y da pena ajena” esa posición, Ned Price, vocero de aquella instancia dependiente de la Casa Blanca, matizó que siempre se habla de México “con mucho respeto” y que, de hecho, cuenta con una “democracia vibrante”.   |  Se observa en “Trascendió” de Milenio.