La contienda interna de Morena por la candidatura presidencial se calienta cada día. Ahora, seguidores de algunas corcholatas invierten su dinero en subir tuits promocionados de noticias que les peguen a sus adversarios. Luego de que la cuenta tuitera @ALEPHBIO reveló que Pemex y Fonatur dieron contratos por varios millones de pesos a una consultoría dirigida por un sobrino de Marcelo Ebrard, la diputada Gabriela Jiménez, quien apoya a Claudia Sheinbaum, pautó en Twitter una nota sobre el tema. En los pasillos de Palacio, nos cuentan, no cayó nada bien que, por pegarle a don Marcelo, la legisladora no reparó en que su dinero sirvió para raspar de paso a dos tabasqueños aliados del presidente, Octavio Romero, de Pemex, y Javier May, de Fonatur. La oficina de prensa del canciller no desmintió los contratos, sólo dijo que hace años que ni habla con el sobrino. Entre que sí le habla o no, nos cuentan que el equipo marcelista llevó su queja de juego sucio al árbitro único del proceso, el que despacha frente al Zócalo. Así se llevan. Y apenas es febrero de 2023.    |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.