Pues resulta que la festividad conocida como “La Jerezada”, que se efectuaría en el municipio de Jerez, en Zacatecas, azotado en estos días por el crimen y la violencia, se canceló. La decisión, sin embargo, no es resultado de la prudencia de las autoridades estatales y municipales encabezadas, respectivamente, por el gobernador David Monreal y el alcalde Humberto Salazar, sino resultado de un amparo que interpuso una asociación civil. De hecho, nos señalan, la suspensión emitida por un juez fue asumida a regañadientes por Salazar, quien aún ayer reprochaba la afectación económica que sufrirá el municipio. El daño que alega el alcalde, nos dicen, es real, pero no lo es menos la indignación que han desatado la violencia y las desapariciones. Para muchos, atender esto último permitirá en un mediano plazo que regrese la dichosa “Jerezada”.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.