Nos hacen ver que la rudeza con que salió el titular de Unidad de Inteligencia Financiera, Pablo Gómez, a fustigar a los magistrados que confirmaron un amparo al exmando policial Luis Cárdenas Palomino, para el desbloqueo de sus cuentas bancarias, dejó varias cejas levantadas. Respaldado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, don Pablo acusó desde el foro de la mañanera a los magistrados de proteger no solo a criminales sino especialmente a corruptos. Sin embargo, nos recuerdan, lo que no dijo el morenista es que sus abogados de la UIF no acreditaron ante el juez de amparo que el congelamiento de las cuentas se realizó con base en un requerimiento de las autoridades de Estados Unidos. Es decir, no hicieron bien el proceso. ¿Será por eso que en los circuitos judiciales se comenta que las investigaciones del gobierno federal sobre Genaro García Luna y sus pupilos son en realidad “de chocolate”? Hasta ahora, los hechos indican que sólo los vecinos del norte han llevado a cabo procesos contra el secretario de Seguridad de Felipe Calderón.   |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.