Vaya que es chistoso el dirigentillo ese, un tal, Juan Mendoza sí, el mismo que siempre se anduvo cobijando en las faldas de la lideresa Eloína Vargas Merino, quien verdaderamente supo defender las siglas del SETSUV, a la clase trabajadora universitaria y no como el remedo de dirigente que resultó ser el tal Juanito.

A este pobre sujeto sus seguidores lo tildan de ser un parche mal pegado en las siglas sindicales, además sus agremiados están muy decepcionados de la gestión que realiza y sus decisiones, ya que anduvo gritando, exigiendo y vociferando que quería el 20 y no el 4 por ciento de aumento salarial para que al final doblara las manos acabando por aceptar lo que le propuso la parte oficial. Caras y acciones vemos, negociaciones personales no sabemos…