Como si algo hiciera falta para meter más ruido en la alianza Va por México, el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, revivió a Ricardo Anaya. Al aparecer junto a quien fuera abanderado azul y amarillo en el 2018, Cortés envió el mensaje de que Anaya, a pesar de estar en un virtual exilio, no está muerto políticamente. Los observadores nos hacen ver que el espaldarazo a Anaya se da en momentos en que Santiago Creel, presidente de la Cámara de Diputados, tuvo un gran impacto mediático por el sainete con la banda de guerra y por su discurso de ayer. Se da también en momentos en que el PRD lucha por hacerse visible con el placeo de sus dos principales gallos: Miguel Ángel Mancera y Silvano Aureoles. La lectura del oxígeno a Anaya, nos dicen, es que la decisión en el PAN aún no está tomada. Y que todos los suspirantes aún tienen posibilidades.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.