Y fue el gobernador de Durango, Esteban Villegas, el que de plano comparó con un “barco al borde de hundirse” la situación en la que estaban las finanzas públicas que recibió de su antecesor, José Rosas Aispuro. Y si bien dio cuenta de que ya se empiezan a ver mejoras, aclaró que deberán mantenerse los esfuerzos “para seguir a flote y estabilizar el gobierno”. Nos hacen ver que la entidad tenía adeudos en rubros como educación o salud por más de 300 millones de pesos y ante ello, el área de finanzas estatal ha tenido que aplicarse a fondo para liberar pagos pendientes. Además, a la situación compleja en la que se recibió la administración se agregan las 189 obras que se dejaron inconclusas. Pese a la situación, el mandatario dio cuenta de acciones ya en marcha en temas sociales y obras que perfilan a que este año la entidad saldrá adelante. Ahí el dato.     |  Se lee en “Rozones” de La Razón.