Nos cuentan que el activista Adrián LeBarón acudió a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), ya que tenía cita con la titular, Yuriria Rodríguez. Nos detallan que iba acompañado de Ceci Flores, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, y cuando llegaron a la dependencia les anunciaron que se pospondría el encuentro para otra ocasión, sin dar explicación ni motivo. Finalmente, tras varias horas de espera atendieron a don Adrián porque se negó a retirarse resignado. Nos comentan que la CEAV sigue dándole largas a la madre buscadora, quien solicitó protección por recibir amenazas de muerte. Como si no se estuvieran volviendo casi costumbre las agresiones a defensores de derechos humanos e integrantes de colectivos de víctimas de la violencia criminal desatada en el país, los encargados de atender, precisamente, a las víctimas no deberían tener pretexto para hacerlo.    |  Se puede leer en “Bajo Reserva” de El Universal.