Donde se están poniendo las pilas para contener los abusos que comete la empresa Ticketmaster lamentablemente no es tanto en México, sino en Estados Unidos. Y es que allá, la firma de boletaje sí se encontró con la horma de sus zapatos y su nombre es Taylor Swift, quien hizo una sentida queja tras el fiasco por la venta de entradas para su gira. En el Congreso estadunidense, tanto demócratas como republicanos, señalaron ayer a la empresa de monopolio. Y, nos aseguran, no será lo único que hagan para ponerla en orden. Aquí las cosas van más lento, a pesar de las deficiencias que prevalecen en sus servicios. Clientes de la empresa estos días han acusado que siguen igual: anteponen el cobro de su comisión, pero cuando acuden a sus módulos pasa que no les pueden ni siquiera imprimir un boleto ya pagado. Uf.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.