Nos hacen ver que el ascenso otorgado ayer a un policía capitalino deja varias lecciones: Alberto, de 31 años, se enfrentó a un ladrón que lo amenazaba a él y a otras personas con un cuchillo el pasado 16 de enero. Tras exhortarlo varias veces a que depusiera su actitud sin lograrlo, el uniformado disparó y mató al sujeto. El MP determinó que actuó en legítima defensa y ayer fue reconocido por el titular de la SSC, Omar García Harfuch. En otros tiempos, Alberto se hubiera ido a la cárcel en automático, injustamente. Hoy los policías saben que si actúan conforme a los protocolos tendrán el respaldo de sus mandos y de las instituciones. Saben también que no deben dudar en hacer uso legítimo de la fuerza, cuando la situación lo amerite. Y los delincuentes ahora entienden que desafiar a los agentes del orden tiene sus consecuencias. Ahí las lecciones. | Se lee en “Rozones” de La Razón.
Lecciones de un ascenso

