En Morelos no se habla de otra cosa que no sea la tremenda bronca entre Hugo Eric Flores, dirigente del Partido Encuentro Social, y el gobernador Cuauhtémoc Blanco.

Se están dando hasta con la cubeta. Cada uno saca los trapitos al sol del otro. Exponen sus vergüenzas.

Flores, que en mala hora convenció a Blanco de meterse a la política y le ofreció las siglas del partido de los pastores evangélicos, ahora no lo puede ver ni en pintura. Lo acusa, ojo, de ser el principal generador de violencia en la entidad, no solo violencia política.

Para Flores el rompimiento fue producto del empeño de Cuauhtémoc de imponer a su hermano Ulises como dirigente del PES en Morelos. Como los pastores se opusieron Blanco les levantó la canasta del presupuesto estatal.

Flores sostiene que el triunfo del PAN en la elección de alcalde de Cuernavaca es resultado del pleito entre el PES y Morena que le abrió camino a la oposición. ¿Puede pasar lo mismo en el 2024? ´

Por lo pronto, Flores le da municiones a la oposición al revelar que las reuniones de trabajo en el despacho del gobernador Blanco terminan en borracheras, y se sabe que los pastores no mienten.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.