Imaginen de qué tamaño es el fracaso de Indira Vizcaíno, gobernadora de Colima, que, si bien la entidad se fue al barranco desde el gobierno de Ignacio Peralta, la actual administración no ha podido frenar la violencia y, por el contrario, está tan acrecentada que no la disminuye ni la presencia de la Guardia Nacional. Es preocupante. La mandataria basa su estrategia de gobierno en videos en los que afirma que todo está bien y que ya disminuyeron los homicidios y balaceras, aunque eso no sea verdad. En su más reciente desacierto, comuneros exigen a Vizcaíno la aparición con vida de su líder, Antonio Díaz Valencia, y del abogado Ricardo Arturo Lagunes Gasca, desaparecidos el 15 de enero. Eso es Colima hoy. Y aún no toca fondo….   |  Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.