Y fue la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien ayer, a propósito del sangriento motín ocurrido el domingo pasado en el penal de Ciudad Juárez, hizo una relevante petición: “No politicemos estos terribles acontecimientos”. Señaló que el gobierno que encabeza asume la responsabilidad correspondiente y por eso trabaja para cambiar de fondo el problema de la inseguridad y del sistema penitenciario. Sin embargo, recordó también que la violencia que surge en los penales es un cáncer que afecta a todo el país. “Estamos viviendo consecuencias de la corrupción y la inacción de generaciones y administraciones del pasado reciente”, advirtió. Además sentenció que a los ciudadanos de nada les sirve ver a los políticos echando culpas. Ahí el mensaje.   |  Se lee en “Rozones” de La Razón.