Según la jerarquía católica para el año que está por comenzar el país tiene dos tareas principales: atenuar la polarización y disminuir la violencia.

Entre los enemigos a vencer están el narcotráfico, la corrupción, la impunidad, la mala política, la pobreza, el odio, y el egoísmo.

Hay que esmerarnos por generar un cambio, dijo el obispo Ramón Castro, secretario general de la CEM, es el único camino para darle, como dice el clásico, una oportunidad a la paz.

La verdad no será fácil cumplir con esas tareas porque la lógica de la competencia política conduce a la polarización, a buscar lo que nos separa y desechar lo que nos une, esa es la mala política de la habla la jerarquía.   |  Se destaca en “Pepe Grillo” de La Crónica.