El caso de la ministra Yasmín Esquivel, cuyo pecado de juventud fue, se dice, plagiar su tesis de licenciatura, quiere ser presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al costo que sea. La ministra hizo chusa con tres grandes institucionales nacionales. La primera es la UNAM que debe a la sociedad una explicación sobre su falta de control que permitió, que una maestra dirigiera más de 500 tesis sin que esto amerite una investigación. La segunda es la propia Corte que pasó, de la despedida de Arturo Zaldívar, al bochorno de los pecados de alguien que aspira a ser titular del Poder Judicial. La tercera es la Presidencia. Apañarse un lugar en la SCJN por convenir a sus apetitos de poder fue el origen del problema. Dicen que el presidente y la ministra jugarán al contragolpe esta semana. Relata «Pepe Grillo» en Crónica
Yasmín, va por el contragolpe

