El que ya tiene toda una corriente de voces relevantes en contra es el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, luego de que intempestivamente y, ahora se insiste, sin consenso, impulsara una reforma estatutaria con la idea de quedarse al frente de la dirigencia del tricolor hasta 2024. Y es que a las impugnaciones presentadas por los senadores Claudia Ruiz Massieu y Miguel Osorio Chong, se agregó la de Pedro Joaquín Coldwell y se supo el fin de semana, también de Dulce María Sauri, quien, por cierto, se refirió al madruguete de Alito como una reforma “sorpresiva y artera”, al dar cuenta de la impugnación que interpuso. “En tiempo y forma, interpuse una impugnación contra la sorpresiva y artera reforma a los Estatutos del PRI. Recuperar la institucionalidad es la única vía para retomar el camino”. Comenta «Rozones» de La Razón de México
Una impugnación más contra Alito

