Finalmente el embajador de México en Perú, Pablo Monroy, dejó el país sudamericano. Lo hizo pocas horas antes de que se cumplieran las 72 que le concedieron para dejarlo. Fue el pasado 20 de diciembre cuando fue declarado persona non grata en reacción a dichos del Presidente López Obrador, los cuales le parecieron al gobierno de Dina Boluarte “especialmente graves en circunstancias en las que el país enfrenta una situación de violencia incompatible con el ejercicio del legítimo derecho que asiste a toda persona de manifestarse pacíficamente”. El diplomático mexicano, por lo pronto, publicó ayer en las redes: “Un abrazo solidario, con afecto y lleno de gratitud, querido Perú. Hasta que nos volvamos a ver”. Y si el librito no falla, nos dicen, será recibido por la 4T como rockstar.