En vez de salir de la polémica, Miguel Torruco Garza se empantanó aún más. Después de hacerse viral que no pagó por la fotografía que le obsequió al Presidente de México, en donde se le ve rodeado de gente en la marcha del 27 de noviembre, cuya autoría es de Luis Antonio Rojas, informó que sí tenía intenciones de comprarla, pero que, al final, “baje (sic) la foto de internet la cual aparece en todos lados, la imprimí y se la regalé a un querido amigo. No hice mal uso de la imagen. No la vendí ni lucré con una fotografía que ya es parte de la historia”. Será parte de la historia, pero los derechos de propiedad pertenecen a Luis Antonio Rojas, por lo que el funcionario sigue quedando a deber. Un tuit no lo salva del escrutinio público. | Se detalla en “Frentes Políticos” de Excelsior.
Regalo pirata

